MIOMAS Y EMBARAZO

La relación de embarazo y miomas resulta interesante, puesto que hay muchos mitos respecto a ello. Los miomas o fibromas, son los tumores sólidos benignos del útero o matriz mas frecuentes en las mujeres en edad reproductiva. Por lo general no impiden que una persona se embarace, pero una vez establecido el embarazo, es más fácil que causen complicaciones, a menos que se tomen las medidas pertinentes.

Lo más adecuado, antes del embarazo y una vez que se detectan, es una vigilancia estrecha y evitar que las menstruaciones sean irregulares. Como estos tumores crecen bajo la influencia de los estrógenos, las hormonas producidas por los ovarios, en mujeres que no ovalan, por la persistencia de la acción de los estrógenos, se desarrollan con mayor facilidad. También es más común el que alcancen tamaños muy grandes en mujeres que posponen embarazos por lapsos prolongados, pues el tiempo de exposición a las hormonas es mayor. Como el tejido graso es productor de estrógenos, estos tumores crecen más rápidamente en obesas.

En mujeres después de la menopausia, los tumores no calcificados pueden disminuir de tamaño. Sin embargo, si una mujer presenta sangrados importantes cada mes que le condicione anemia, no es recomendable esperarse a la menopausia para ver si disminuyen de tamaño. Los estrógenos que con frecuencia requieren las pacientes después de la menopausia también ocasionan desarrollo de estos tumores.

Si la causa de que una mujer no logre el embarazo se debe a miomas que obstruyen la cavidad uterina o las trompas, no hay duda de que deben extirparse, con el mayor cuidado procurando dejar los órganos reproductivos en el mejor estado, a esta operación se le denomina miomectomía y está indicada en todas aquellas pacientes que aún deseen tener hijos, lo cual deben intentar pronto, pues los tumores tienden a reaparecer en un lapso de uno a dos años. Por ello no es recomendable efectuarse en aquellas que ya no deseen más embarazos y se resisten a la extirpación del útero o histerectomía. La momectomía mal efectuada puede ocasionar hemorragia importante o terminar en histerectomía, por lo que la debe realizar un especialista

La miomectomía puede ejecutarse por diferentes vías de acuerdo al tamaño y localización de los miomas. Si estos se encuentran en el interior del útero o matriz, lo más recomendable es la histeroscopía, donde mediante un instrumento delgado que se pasa por la vagina al interior de la matriz, sin necesidad de ninguna incisión, se puede resecar uno o varios tumores que protruyan al interior de la cavidad. Si se encuentran en la superficie del útero, una excelente opción es la laparoscopía, que requiere incisiones muy pequeñas, una en el ombligo y dos en la parte baja del abdomen, con rápida recuperación. Si hay tumores grandes que ameriten, después de la miomectomía, una reparación cuidadosa del útero,la mejor opción es la minilaparotomía mediante una incisión pequeña tipo bikini. El cierre de la pared se realiza con los avances de las técnicas con amplificación o microcirugía.

Una situación muy frecuente es que la mujer no se de cuenta de que tiene miomas hasta después de que ya esta embarazada, o de inicio se considere que los miomas sean pequeños y se le permita embarazarse. En ambos casos, lo más frecuente es que no causen problemas, aunque pueden crecer durante el embarazo, rara vez requieren tratamiento quirúrgico durante la gestación. En ocasiones un mioma puede dificultar un parto vaginal normal y requerirse una cesárea, durante la cual pueden extraerse al mismo tiempo los miomas sin necesidad de una intervención quirúrgica posterior.

En resumen, lo miomas son tumores benignos del útero que en la gran mayoría de los casos no requieren intervención quirúrgica si se detectan tempranamente. Durante el embarazo tienden a permanecer sin cambios y ocasionalmente pueden crecer. Si el embarazo termina en cesárea, al mismo tiempo se pueden extirpar sin quitar el útero. Para pacientes a las cuales no les interese la fertilidad posterior lo mas recomendable es la histerectomía , ya que los tratamientos médicos son poco efectivos para reducir el tamaño de los miomas y vuelven a crecer tan pronto se descontinúa el tratamiento. Para pacientes que deseen hijos y los miomas dificulten el embarazo lo mas conveniente es efectuar la miomectomía o extirpación de los miomas preservando el útero. La vía por la que se aborde depende del tamaño y localización de estos tumores.

 

Dr. Efraín Perez Peña
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