Cuando por diferentes indicaciones se requiere congelar óvulos para su utilización posterior existen dos técnicas una lenta y otra ultrarrápida. La primera requiere equipo costoso y los resultados no han sido muy exitosos.
La ultrarrápida o vitrificación es más sencilla, no requiere equipo especial, aunque si instrumental y medios de cultivo adecuados. En el momento actual se está obteniendo resultados mejores con vitrificación que con la lenta, pero aún inferiores a los obtenidos cuando se utilizan óvulos en fresco. En nuestro centro utilizamos las dos técnicas y ya hemos logrado embarazos con las dos y da la impresión de que a la larga predominará la vitrificación.
Comités de expertos de todo el mundo recomiendan avisar a los pacientes que la técnica aún esta en etapa experimental por lo que debe ser utilizada con indicaciones específicas como:
- Las pacientes que se van a someter a tratamientos para cáncer cuando la radiación o los medicamentos puedan afectar a los ovarios. Esta indicación cada vez es mayor pues han mejorado los resultados en el tratamiento de cáncer y en la actualidad muchas jóvenes superan la enfermedad muy bien pero sus ovarios quedan afectados. En pacientes pre púberes la mejor alternativa es la congelación de tejido ovárico.
- Exceso de óvulos en los programas de fertilización in vitro, lo que permite no congelar embriones y disminuir los problemas éticos y legales asociados.
Bajo ningún concepto debe darse la impresión de que es un buen método para preservar la fertilidad en pacientes mayores, ya que en ellas la posibilidad de anomalías cromosómicas aumenta con la edad. Tampoco en casos que requieran donación ovular, preferir la utilización de óvulos congelados a óvulos frescos, ya que con éstos las tasas de embarazo son mayores. |